Letter From the Principal / Una carta de la directora

My name is Marylou Celmer and it is my honor to be the principal of Blessed Sacrament Catholic Academy in Cypress Hills, Brooklyn. Our academy holds a charter from the New York Department of Education. We are administered by a lay board of Catholic men and women under the auspices of the Diocese of Brooklyn. We have a strong affiliation with Blessed Sacrament Parish and its Pastor, Reverend Francis Shannon.

Blessed Sacrament Catholic Academy is more than a building: it is a community. It is a place where faculty, staff, parents and students work together to achieve our mission of providing quality education based on the values of Jesus Christ. Each day dedicated professionals work with our students in an atmosphere of respect weaving God and His love into the fabric of each lesson. Our school climate reflects the warm and intimate atmosphere of family life.

We enroll students from Pre-K through Eighth Grade. All grades follow the New York State Common Core Standards as prescribed by the Diocese. In our Early Childhood Program students explore the world through mind and body. They learn through listening, singing, painting, playing, writing and the use of technology. As our students progress through the grades, they tackle the rigors of the Common Core utilizing texts, iPads, Smart Boards and dynamic learning groups.

I invite you to come and experience our vibrant learning environment with a strong Catholic identity. The board, pastor, principal, faculty and staff have a long history of strong devotion to Catholic education in the Diocese of Brooklyn. We do what we do each day out of love for the institution; but more importantly, for our students and their families.

As a Catholic institution, we seek to develop young learners into well rounded, intellectually nurtured, physically developed and morally upright young men and women with a strong sense of God’s love. Visit us and experience the journey.


Mi nombre es Marylou Celmer y es un honor para mí ser la directora de la Academia Católica el Santísimo Sacramento en Cypress Hills, Brooklyn. Nuestra academia recibió su título del Departamento de Educación del Estado de Nueva York el 1 de septiembre de 2015. Está administrada por un consejo laico de hombres y mujeres católicos bajo los auspicios de la Diócesis de Brooklyn. Tenemos una fuerte afiliación con la parroquia el Santísimo Sacramento y su pastor, el reverendo Francis Shannon.

La Academia Católica el Santísimo Sacramento es más que un edificio, es una comunidad. Es un lugar donde los profesores, el resto del personal, los padres y los estudiantes trabajan juntos para lograr nuestra misión de proporcionar una educación de calidad basada en los valores de Jesucristo. Cada día adultos dedicados trabajan con nuestros estudiantes en un ambiente de respeto tejiendo el amor de Dios en la tela de cada lección. Nuestro ambiente escolar refleja la atmósfera íntima y cálida de la vida familiar.

Matriculamos a estudiantes desde preescolar hasta 8° grado. Todos los grados siguen las normas del Estado de Nueva York según lo prescrito por la Diócesis. En nuestro programa de preescolar los alumnos exploran el mundo a través de la mente y el cuerpo. Aprenden escuchando, cantando, pintando, jugando, escribiendo y usando la tecnología. A medida que nuestros estudiantes avanzan a través de los grados, abordan los rigores del currículo a través de libros de texto, iPads, pizarras inteligentes y grupos de aprendizaje dinámicos.

Los invito a venir y experimentar un ambiente de aprendizaje vibrante con una fuerte identidad católica. La junta, el párroco, la directora, los profesores y todo el personal tienen una larga historia de fuerte devoción a la educación católica en la Diócesis de Brooklyn. Hacemos lo que hacemos todos los días por amor a la institución; pero lo más importante, para nuestros estudiantes y sus familias.

Como institución católica, buscamos desarrollar jóvenes estudiantes en hombres y mujeres bien formados, nutridos intelectual y físicamente, moralmente rectos y con un fuerte sentimiento de amor a Dios. Venga y disfrute de la visita.